La inteligencia emocional y el juego

Jugar también ayuda a desarrollar la inteligencia emocional

El valor del juego para el desarrollo de la inteligencia emocional

La inteligencia emocional es un oxímoron, o sea la unión de dos conceptos que de por sí parecen opuestos y por lo tanto imposibles de unir. Es decir, por un lado tenemos la inteligencia, la parte racional la cual dicho sea de paso tristemente en muchos casos sólo esta asociada al expediente académico y reducida al mero numerito del Coeficiente intelectual (IQ).

Por el otro lado tenemos las emociones que de por sí y  como ya habrás experimentado, muy racionales no es que sean y que son capaces de sacar lo mejor y lo peor de cada uno. Si los mayores solemos tener alguna que otra dificultad con las emociones (jaja) ni te cuento los efectos que estas tienen en los más pequeños que tienen su parte «racional» mucho menos desarrollada. Eso sí viven las emociones las viven intensamente tanto que hay veces que te los comerías a besos y otras que….

Uno de los pilares fundamentales en el desarrollo y educación de los más pequeños y pequeñas de la casa es enseñar a pensar y gestionar las emociones.

Es importante que los padres y madres sean conscientes de la importancia del juego en el desarrollo infantil. Para ello, hoy os hablaremos sobre qué es la inteligencia emocional y los beneficios que tiene el trabajarla con los más peques de la casa.

Beneficios de desarrollar y reforzar la inteligencia emocional. ¡Atentos!

  • Incrementa su conciencia de uno mismo o autoconocimiento

El primer paso es aprender a conocernos a nosotros mismos. Los niños y las niñas tienen que aprender a conocerse desde los primeros años de vida. Los adultos tenemos la responsabilidad de ayudarlos en este proceso, haciéndoles saber cuáles son sus virtudes y defectos  para que nuestros hijos adquieran confianza en sí mismo y, a su vez, sean capaces de ser autocríticos.

Con esta herramienta conseguimos que sean capaces de tomar buenas decisiones en el futuro y se guíen por distintos factores y no solo por las emociones que se les despiertan en cada momento.

  • Aumenta la motivación

Es fundamental motivar a los peques para que logren los objetivos que tienen a corto, medio y largo plazo. Reforzar mediante la motivación sirve para inculcarles valores como la perseverancia, ilusión o la tolerancia a las frustraciones.  Todo esto les ayuda a ser más productivos y productivas y eficientes en su futuro profesional.

  • Desarrolla la empatía

Para que nuestros hijos e hijas sean capaces de comprender los sentimientos de las personas a su alrededor desde una edad temprana, es necesario que trabajemos en otro aspecto: la empatía. Es fundamental que les enseñemos a escuchar para así conocer las emociones de quienes les rodean. Esto los convertirá en personas más empáticas  para poder ponerse en el lugar de otras personas y conocer cómo se sienten. Esto facilitará las relaciones interpersonales que puedan desarrollar en el futuro y se convertirá en una herramienta que les acompañará durante el resto de sus vidas en futuras relaciones sociales.

  • Mayor control sobre si mismo y autorregulación

Otro de los aspectos fundamentales para facilitar el desarrollo de la inteligencia emocional en los más pequeños y pequeñas de la casa es la autorregulación. Es cierto que no podemos eliminar sentimientos como la frustración o la rabia porque forman parte del ser humano. Pero sí podemos ayudar a los peques a regular sus inquietudes, nerviosismos e incluso la impulsividad que se da en muchas ocasiones debido a la falta de control sobre las emociones que podemos sentir.

Trabajar en la autorregulación les permite gestionar sus emociones de una forma óptima y les ayuda a crear herramientas que les permitirá tomar mejores decisiones en su futuro como puede ser el hecho de pensar antes de actuar, es decir, frenar la impulsividad.

  • Mejora las habilidades sociales

En el aspecto clave número tres de nuestra lista, hablábamos sobre la empatía. Las habilidades sociales están relacionadas y ligadas a la empatía.  Esto es porque es fundamental conocer las emociones de los demás para saber cómo actuar en cada momento. Al trabajar este aspecto, los peques sabrán cómo interactuar con otros niños y niñas y desarrollarán la habilidad de ser asertivos con los demás.

Una vez conocemos algunos de los aspectos clave para desarrollar la inteligencia emocional en nuestros hijos e hijas podemos aprovechar la situación actual para empezar a implantar nuevas herramientas educativas en casa para así controlar los cambios en su desarrollo.

Para desarrollar la inteligencia emocional en casa es necesario conocer tanto sus aspectos fundamentales como los juegos y juguetes adecuados a las necesidades psicopedagógicas y lúdicas de los niños y niñas. Todo ello sirve para que ya desde la infancia aprendan a canalizar sus emociones y adquieran las habilidades y herramientas necesarias para su futuro.

A día de hoy, se podría considerar una de las competencias más importantes ya que es la habilidad que tenemos las personas de comprender tanto nuestras propias emociones como las de los demás. Se compone de diferentes aspectos clave que todos los padres y madres deben conocer para que sus hijos e hijas puedan desarrollarla a lo largo de su infancia.

Juegos para desarrollar la inteligencia emocional

La caja mágica de la emociones

El Juego Caja Mágica de Las Emociones está pensado para que aprender sea divertido y especialmente creado para acompañar a los más peque en su proceso educativo, potenciando el desarrollo no solo de capacidades sino también de habilidades y personalidad.  Este juego les ayudará tanto a nivel individual como emocional a mejorar su expresión emocional y conocimiento personal. Conseguirá aumentar su empatía, autoestima, confianza y seguridad en uno mismo. Además de facilitarle conocer mejor a la familia y amigos, mejorando la cohesión grupal. Por tanto este es un juego que es capaz de abarcar todos los aspectos clave anteriormente mencionados, convirtiéndose en el juego más completo para trabajar la inteligencia emocional.

Te lo digo con la cara

Por último, el Juego Te lo Digo con la Cara permite a los más peques interpretar las emociones de otros, explorar las suyas propias y asociar ciertas emociones a sus  expresiones faciales correspondientes. Este juego incluye una serie de tarjetas con distintas expresiones faciales que se corresponden con escenas ilustradas en otras tarjetas.

Hanazuki: La pulsera de las emociones

Por otro lado, la Pulsera de las Emociones permitirá al niño o niña comunicar las diferentes emociones que tiene a lo largo del día llevando la pulsera e intercambiando los complementos cada vez que se sienta alegre, eufórico, enfadado o triste. De este modo es capaz de comunicar cómo se siente en cada momento y los padres y madres pueden conocer e interpretar dichas reacciones para conocer mejor a su hijo/a.

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